Del Educamp al aulared. ¡A tejer aulas!

Ayer participé de un Educamp coordinado por Diego Leal (@qadmon) dentro del marco de #ibertic. Durante el evento tomé notas para modificar -una vez más- mi primera clase del Seminario Aplicaciones TIC II. En esa primera clase suelo presentar el programa pero sobre todo quiero dar cuenta -desde la práctica- de la modalidad de cursada que es justamente una puesta en práctica de lo que el programa dice.

Como los educamps son encuentros que visibilizan la potencia de la red, ya he aplicado un poco el formato de educamp en clase, o sea, he convertido la clase en un educamp en base a lo que leí de este tipo de eventos de aprendizaje en red que Diego publicó (tanto en la wiki de los educamp como en artículos sobre el tema que escribió @qadmon). Ahora tuve la experiencia de participar de un evento así que puedo ajustar aún más qué quiero tomar de este formato para el aula.

Diego divide el Educamp en 5 partes. Cada una tiene una diseño cronometrado de distintas actividades grupales de interacción. El docente es el centro del educamp justamente antes del educamp, cuando lo diseña (igual que cuando se planifica una clase). Luego el diseño de actividades es la guía y el trabajo del docente se limita a ir dando cuenta de qué se está haciendo, explicitar las ideas detrás de cada propuesta. Dado que Diego ha montando ya varios Educamps, el diseño está muy ajustado y prolijo, el evento funciona como relojito.

Contando qué aspectos le interesa tomar a él del conectivismo como propuesta teórica de aprendizaje, Diego muestra 3 diagramas de redes:

1.Este planteo de los 3 diagramas volcado al diseño del aula es lo que quiero hacer al comenzar la primera clase del seminario. Quizás moviendo los bancos para ponerle el cuerpo a los diagramas y todo. A veces no alcanza con proponer la práctica de una idea, es mejor explicitarla bien, pensarla juntos. Quiero que nos quede claro a todos el objetivo didáctico elegido para el diseño del aula.

La dinámica del educamp fue la siguiente:
-Comenzamos ubicándonos en el espacio desde el armado de una herradura que nos organizaba en una punta los que más confianza teníamos con la tecnología y en la otra los que menos. Al cerrar las puntas de la herradura, fuimos conformando parejas con integrantes de cada lado.
-Luego de trabajar en una presentación de 3 minutos para cada integrante de la pareja, la propuesta fue ampliarnos a un grupo de 8 personas: unir 4 parejas. Cada integrante de la dupla debía presentar de nuevo (en 2 minutos) a su compañero que acababa de conocer.
-Al finalizar esta ronda grupal, Diego habilita un chat en línea (para el que no se necesita crear usuarios) para que cada grupo de 8 presente a sus integrantes al grupo total del educamp.

Esta fue casi la única vez que usamos las computadoras para hacer aprendizajes en red. La red fue tejida de humano a humano sin que mediara otra tecnología que la palabra, la escritura y el diseño del encuentro que realizó el docente.

2. Si bien cuando comienzo una clase del seminario los alumnos se conocen entre sí, quiero insistir en el tejido de red humana, que se encuentren entre ellos contactando puntos en los que tal vez aún no se hayan tocado. De hecho, he tenido la experiencia de proponer actividades de clase entre grupos fuertemente divididos por diferencias que al poder aprender juntos modificaron su manera de verse, y encontraron sus nuevos puntos de contacto.
Así que en la clase inicial quiero tomar dinámicas como esta propuesta por Diego, a partir de lo que saben y no saben, hacer un nuevo punto de contacto. Desde pares hasta grupos y de allí hasta la clase entera. Tal vez al terminar la cursada podamos ser -al menos un poco más- una comunidad de aprendizaje.

Hacia el tejido de un aulared
En el Educamp Diego explicita las reglas del juego para cada dinámica que propone. Él necesita explicitar las reglas porque las está cambiando, la propuesta del evento modifica el modo que todos conocemos sobre cómo debemos participar de un encuentro tipo conferencia o taller.

En la escuela no es necesario explicitar las reglas porque están naturalizadas, creemos que son el único modo en que puede hacerse, el aula es así.

El sólo hecho de pensar por qué hacemos lo que hacemos justifica la idea de cambiar las reglas. Si no las cambiamos no las pensamos.

3. Pienso entonces tomar de esta experiencia de Educamp la propuesta de explicitar las reglas del juego constantemente: los alumnos del seminario son docentes, saben cómo comportarse en el aula y tienden a reproducir esto que saben en sus propias aulas. Quiero que en el seminario la dinámica del aula esté puesta en cuestionamiento,
cambiándola. Que cada encuentro proponga reglas de funcionamiento distintas. He hecho esto en la práctica con cada dinámica propuesta, pero nunca lo explicité tanto. Ahora voy a hacerlo e incluso llevándolo a un extremo: me gustaría que diseñar tejidos del aula fuera parte de lo que nos convoca.

El educamp es una experiencia de red distribuida, igual que el cerebro. La clase tradicional es una experiencia de red centralizada, radial, muy distinta a como funciona el cerebro. ¿Cómo transformar el aula en un cerebro? Distribuyendo los vínculos y las interacciones, potenciando sus conexiones, favoreciendo que se creen más, vinculando el aula con recursos, contactos y medios del aula y fuera de ella. Estimulando al aula como el ambiente lo hace con el cerebro.

Busco nuevos sentidos para el aula: sigue siendo un espacio cuadrado o rectángular con bancos, pero por suerte también sigue siendo un espacio que reúne personas. Tejer esa red humana y potenciarla es mi objetivo. El seminario que doy se llama «Aplicaciones TIC II». Son las aplicaciones de la tecnología de hoy las que justamente nos permiten visibilizar lo importante que es hacer red humana para aprender. Con o sin conectividad.

Ampliar y enriquecer el ambiente de aprendizaje de cada uno es la meta. Tejer red, el método.

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