Cómo contar lo que no se quiere oír

Hace varios años participé en un proyecto de investigación de la facultad de Ciencias de la Educación UBA liderado por la cátedra Historia de la Educación Argentina y Latinomerica que dirige Pablo Pineau. En el marco del 50 aniversario de la carrera, el proyecto era recoger relatos orales de docentes, quienes crearon la carrera y la atravesaron en sus diferentes períodos. El proyecto se convirtió en libro, y los profesores que coordinaron la investigación y el libro, María Luz Ayuso y Nicolás Arata, me invitaron a presentarlo representado a los estudiantes que participaron. El título que eligieron para el libro me pareció muy inspirador: «La trama común». La carrera de educación -como la educación- es un trabajo de construcción colectiva: al preparar mis palabras para presentar el libro sentí ese hilo que me tironeaba a involucrarme en esa trama de construcción.

Eso me sucede con Internet. Soy parte de la trama. Creo en esa construcción colectiva.

Entonces, cuando me convocaron de Memoria Abierta como panelista para participar del Taller Regional de la red de sitios de memoria de América Latina, supe enseguida qué título tendría mi presentación: «La trama común. Aprendizajes en red en la era digital«.

Al ponerme a trabajar sobre esta presentación descubrí algo que puede parece obvio pero yo no había llegado a entender con tanta claridad: educación y memoria tienen los mismos problemas. Estos problemas se transparentan en la enunciación.

Los sitios de memoria tienen un imperativo que con la educación, en tanto sistema educativo, comparten: la transmisión cultural y el diálogo entre generaciones.

Ahora, ¿cómo decir/contar/enunciar lo que no se quiere escuchar? En los casos de los sitios dedicados a la construcción de conciencia, el centro del relato es la violación de los derechos humanos. Particularmente, en procesos de dictadura. Lo que quieren contar suele ser lo que no queremos oír.

En la educación pasa algo similar. Pareciera que el relato que la educación quiere dar (quiso dar o vino dando) ya no quiere ser escuchado. O, por lo menos, las resistencias a escuchar que tal vez antes estaban contenidas ya no lo están: los alumnos se resisten a ser receptores.

Lo que se está poniendo en juego es que la fórmula de EMISOR>RECEPTOR es una mentira. Nadie es emisor, nadie es receptor. Las personas no somos receptoras. Somos algo mucho más complejo. El paréntesis de Gutenberg, por ejemplo, cuestiona este rol de receptor que los libros de alguna manera perpetuaron.

Pensando en esta problemática que estoy acostumbrada a tratar en la educación desde las nuevas maneras de aprender, en trabajar para que las clases no sean una emisión de contenidos sino diseño de experiencias en las que los alumnos se involucran como participantes y el aprendizaje emerge de la construcción de conocimiento, encontré este vínculo entre educación y memoria.

La memoria, para decirse y contarse, debe incorporar el presente. No se puede emitir la historia. Debe experimentarse. Para que el relato de lo que pasó sea completo (y no fragmentario) debe incorporar a su no-receptor como constructor. El pasado necesita al presente para contarse.

Dejo estas ideas un poco desordenadas.Sigo trabajando y pensando en este sentido. Continuará.

>Acá el video de la ponencia que presenté

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"Yo me trabajo en Facebook" taller para padres

Cuando tenía 15 años, a mis padres les alcanzaba su propia experiencia de la adolescencia para entender lo que yo estaba viviendo. Podían acompañarme, darme herramientas para sentirme segura en la calle. Hoy lo que vivieron los padres al ser adolescentes no alcanza para comprender la experiencia de sus hijos. Los chicos habitan las redes, un espacio de autoregulación donde las leyes recién están llegando, las normas de los espacios de socialización tradicionales no siempre se aplican o al menos no de la misma manera. Las redes tienen nuevas costumbres, una arquitectura particular y sus palabras: poner en el muro, taguear, cuidarse configurando privacidad de perfiles, bloquear aplicaciones, separar los amigos en diferentes listas de contactos, son algunas de las cosas que tienen que hacer los chicos para sentirse más seguros en Facebook. «Mirar para los dos lados al cruzar» no aplica.

Esta es la presentación que armé para el taller: Facebook como maquinaria de construcción de identidad, nuestros hijos de frente y de perfil.

En el colegio Las Cumbres, el proyecto de inclusión de TIC Aula Expandida se apoya en 3 ejes: trabajar con docentes para que se apropien del cambio e incorporen nuevas maneras de aprender-enseñar en el aula; trabajar con los chicos con el aula móvil, personalizando y potenciando sus aprendizajes y también, trabajar con los padres. Se trata de una transformación tan profunda que es necesario que los padres aprendan lo que mis padres ya sabían cuando yo tenía 15. Ahora para entener cómo hacen los adolescentes de hoy lo que siempre hemos hecho a esa edad, es necesario aprender más.

Para salir a la calle los padres saben qué hay que decirle a los chicos, pueden acompañarlos en sus descubrimientos. Para andar por Facebook, en general, no tienen ni idea. Y la están pasando mal. Este es el primer taller de varios que vamos a realizar para los padres del colegio, con la propuesta de dedicarle tiempo -sí, aún más tiempo- a aprender lo más que se pueda sobre Internet.

Empezamos hoy con un taller sobre Facebook. Luego de recorrer la presentación con las madres (¡Ningún padre vino!) y directoras del colegio, frenando, aclarando cosas, planteando dudas, contando ejemplos, cada participante pasó a abrir su perfil en FB para armar listas de amigos y poder entonces configurar la privacidad de la cuenta. Ninguna de las asistentes tenía creadas listas ni configurada la privacidad de su perfil. La consigna fue que luego lo hicieran en casa con los chicos: aprender juntos a configurar sus perfiles en Facebook, si quieren, para poder evitarse. Espero que les resulte en buen aprendizaje.

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La educación tuvo su fiesta: #edupunkarg

Siempre cuando escribimos «educación» rodeamos la palabra con sus problemas: la educación mata la creatividad, la educación no tiene nada que ver con aprender, falta de presupuesto en educación, docentes golpeados por alumnos en escuela primaria, la evaluación no estimula los aprendizajes sino la especulación, y muchos etc de críticas y de urgencias de transformaciones YA.

Justamente porque todo esto es verdad en la vida cotidiana educativa, hoy quiero una primera plana para esto: LA EDUCACIÓN TUVO SU FIESTA EN ROSARIO. Copete: El encuentro edupunk fue una fiesta de aprendizajes, experiencias, reflexiones, inspiraciones, ideas, colaboración, estímulos, inteligencia colectiva, creación, red.

Equipos de docentes/alumnos/emergentes que forman comunidades de aprendizaje en la UNR (Digicom) y de la UBA (Rediseñar) + invitados de experiencias disruptivas en educación (Florencia Morado, Bianca Suárez, Gladys Ledwith, Gabiela Pandiello, Gabriela Valente) estuvieron presentes.

>>Ana Clara Dalla Valle escribió un relato completo de lo ocurrido en las 1º y 2º jornadas del encuentro en Rosario, los días 30 y 31 de julio.
>>Este es el canal que transmitió en directo las jornadas
>>Ejes y debates que comenzamos a conversar antes del encuentro en la plataforma virtual.
>>1633 tweets cubriendo el encuentro
>> El Manifiesto Edupunk tuvo varias formas: la «en vivo» por el VJ @marianolegname, ya irán apareciendo más versiones.

La fiesta es necesaria. Salir de las 4 paredes del aula, expandir la educación, actuar con la realidad y  el mundo, compartir y colaborar en red es inevitable para que haya aprendizajes significativos.

Gastamos mucha energía en la batalla por lo que queremos en educación, en hacer la contra, en resistir el status quo de siglos de transmisión educativa. Necesitamos fiestas que nos llenen de ideas, preguntas, nuevas conexiones, expansión y multiplicación energética para poder seguir haciendo experiencias de aprendizaje maravillosas. Como dice Marcelo de la Torre: «ya no hay retorno«. La fiesta edupunk comenzó.

RT @Arianata: Como que no me puedo volver de Rosario, estoy en casa. ¿empezamos a preparar #edupunkarg diciembre? 🙂 #redisenar2010 #digicom

*Actualización: surgen más producciones inspiradas en el encuentro intercátedras del edupunk

>> la página del Manifiesto Edupunk http://www.edupunkmanifesto.org/  
>> Post sobre el encuentro en Rosario, escrito por @arianata y @ginocingolani http://arianaatala.wordpress.com/2010/08/04/primer-encuentro-edupunk-en-argentina/
>> Nota en CanalAR por Lucas Delgado «La tecnología como herramienta para un nuevo modelo» http://www.canal-ar.com.ar/noticias/noticiamuestra.asp?Id=9158 
>>Editorial del InterlinkNews con una lista de enlaces de rastreo y producción edupunk

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Educación y Tecnología: una mirada pedagógica frente al cambio (Parte 2)

Segunda parte de la entrevista que me hizo Lucas Delgado de CanalAR, reproduzco un fragmento, para leerla entera es recomendable darse una vuelta por CanalAR.

– ¿Qué respuesta observa por parte de los docentes y alumnos? ¿Se ven acaso afectados estos roles con la incorporación de herramientas informáticas?

Los docentes se resisten a aceptar que lo que aprendieron no les alcanza para trabajar, que tienen que seguir aprendiendo todos los días. Yo me peleo bastante con esta resistencia porque es oponerse a lo que es necesario para sobrevivir. Exagerando un poco -pero no tanto- es como negarse a respirar. Hoy todos tenemos la misma exigencia: vivimos un proceso de aprendizaje continuo indispensable para hacer nuestro trabajo (y para pagar las cuentas, manejar la cuenta del banco). Y en especial los profesionales de las «P», los que basábamos nuestro quehacer en la gestión del conocimiento y la información (periodistas, políticos, publicistas, profesores, publishers -editoriales-) estamos obligados a un constante movimiento. Que los docentes puedan no registrar esta necesidad creo que tiene que ver con la institución educativa: está tan naturalizado el Yo hablo, vos escuchás del aula y la estructura vertical de la autoridad, que hasta llegamos a creer que así aprendemos algo para nosotros mismos, cuando como estudiantes más bien aprendemos cosas funcionales para los intereses de los demás: escuchamos, cumplimos horarios, nos sentamos. Se trata de lo siguiente: el sistema educativo tiene objetivos sociales, y las personas, cuando aprendemos, estamos apuntando a objetivos individuales. El sistema educativo así como funciona hoy, no satisface esta necesidad de aprendizaje personal y la buena noticia es que la tecnología puede ayudar a revertir esto: por ejemplo, una computadora por alumno favorece la personalización del aprendizaje.

Al trabajar las TIC con docentes para potenciar sus propios aprendizajes, enseguida el enojo se transforma en alegría. Hay que tomar en cuenta esto: un docente suele ser alguien a quien le gusta aprender. ¿Cómo serían las clases con docentes alegres en vez de frustrados? Eso ya sería un cambio interesante.

La respuesta de los alumnos en la escuela al recibir propuestas con tecnología que abran el juego a la creatividad, la personalización del aprendizaje y su propia producción, siempre es positiva. A nivel universitario es otro cantar: la experiencia en la UBA de la cátedra de Datos es interesante para analizar esto (y creo que es uno de los pocos casos que tenemos para observar, esta escasez de ejemplos ya es una pista). En Datos, las redes sociales son tomadas como objeto de estudio y como herramienta. La inclusión de las TIC es un requistio para la exposición y la producción de los docentes y los alumnos, hay que aprender a «pensar con imágenes», no sólo leer y escribir. Y todo esto va acompañado de una propuesta pedagógica de horizontalización de la relación docente-alumno: los docentes no son dadores de contenidos y los estudiantes -en tanto prosumidores- sí son productores de conocimiento. Estas modificaciones del contrato tácito entre docentes y estudiantes universitarios son bien recibidas (la matrícula de la materia crece y las producciones de los alumnos mejoran) pero también criticadas. Y en este tema podemos extendernos mucho ¿por qué los estudiantes aceptan más fácilmente repetir que innovar, el monólogo a la diversidad, memorizar que aprender? Y acá se abren otros debates posibles acerca de la resistencia al cambio de la institución educativa más antigua y tradicional. La inclusión de las TIC en las universidades tiene que ver con todo esto.

Entrevista completa: parte 1 y parte 2

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Pico y pala: docentes contruyendo puentes en educación

Trabajé bastante con docentes colaborando con ellos para la inclusión de las TIC en sus clases. Más allá de que hagan un blog de clase, webquest, videos, podcast… no pasa mucho. Usos de éstas u otras herramientas, bien, lindo, sí… pero cambios más profundos, poco.

El post de George Siemens It´s not about tools. It´s about change que me recordó el otro día Mariana Fossatti en una discusión del TIOD10, me ayudó a terminar de redondear algo que ya veníamos probando en la práctica con excelentes resultados:

El enfoque de inlcusión de las TIC en educación
a partir de los propios aprendizajes de los docentes
(y ninguna otra cosa que la creación de los propios
entornos personales de aprendizaje potenciados por las TIC)
permite la apropiación de recursos tecnológicos. Y no al revés.

Desde el propio aprendizaje implementando nuevas maneras de aprender, nuevos métodos (como entornos personales de aprendizaje PLE) se hace camino hacia nuevos métodos de aprendizaje/enseñanza en aulas. Cuando los docentes se «capacitan» en cursos TIC o reciben asesoramientos para inlcuir herramientas para usar (meter!) en clase, la sensación general es de fracaso, frustración, resistencia y rabia. Trabajar a partir de aprender ellos con nuevas maneras potenciadas por la tecnología, es otro cantar.

¡Y tengo pruebas!

Prueba irrefutable número 1: el MOOC taller online para docentes «Nuevas maneras de aprender» TIOD10 que facilitamos con Eduardo Peirano.

Originialmente se anotaron más de 350 participantes. La reciente mudanza a Moodle de nuestra comunidad de aprendizaje (por cambio de políticas de Ning) limpia los números y deja ver la verdad: nos mudamos 59. Este algo así como 17% es el que cuenta. La propuesta es resistida, combatida, amada, odiada, cuestionada… nosotros hubiésemos querido que todos salieran a la web a escribir en sus blogs -perfectamente etiquetados-, haciendo uso de éstas y otras herramientas. Pero la mayoría no lo hizo, se quedaron mayormente cómodos en el foro testimoniando lo que les iba pasando y discutiendo al respecto. Igual, dejamos de insistir con que salieran a jugar en la web. Se trataba de sus aprendizajes no de que incorporaran el uso de herramientas nuevas para su clases, lo importante era lograr métodos nuevos para sus aprendizajes. La buena noticia: los que participan incorporan nuevos lenguajes, recusos y métodos de aprendizaje que modifican sus aprendizajes y, si quieren, luego sus prácticas. GOL

Prueba irrefutable número 2: Ayer tuvimos la primera jornada de la materia Aplicaciones TICII en USAL de Rosario, seminario presencial. El enfoque fue el mismo que el mencionado para TIOD10: prácticas de nuevas maneras de aprender, no menú de herramientas. El grupo de docentes (de distintas áreas, de inicial, primario, medio y terciario) luego de drenar sus frustraciones y trabas se dejaron llevar por la propuesta «no hablemos de herramientas, hablemos de cambios: aprendizaje personal y colaborativo» y arremetieron con pasión y flexibilidad por aprender…. resistencias borradas… terminaron apropiándose (con las dificultades pertinentes del inicio pero apropiación al fin) de modalidades de aprendizaje diferentes, desde un enfoque de absoluta práctica y atención a sus necesidades personales de aprendizaje. GOL

La sorpresa en ambos casos: suele hablarse de la resistencia al cambio en educación de los docentes. Es verdad, lo de la pérdida de la vieja autoridad respecto a los contenidos y todo deja a muchos enojados y frustrados. Pero últimamente, con estas propuestas, estoy encontrándome con otros docentes, los que están deseosos -desesperados- por encontrar propuestas que los ayuden a construir el puente. Quieren construir el puente entre la formación del pasado y la necesidad que sienten y quieren para la escuela del presente. ¡Vamos! Quiero estar con estos docentes, trabajar y aprender con ellos.

Pasión desenfrenada por nuevas maneras de aprender: 2
Resistencia al cambio: 0


PD: sí, digo «irrefutable». Porque no pienso esperar a la ciencia para la irrefutabilidad, mi experiencia es suficiente 😉

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