Podcast a 4 voces

David Álavarez nos convocó a Iris Fernández, Evangelina Chavez, Karina Crespo y a mí a comentar la inclusión de las TIC en Argentina desde la mirada que nos permiten nuestra experiencias profesionales. Interesante escuchar la diversidad y los puntos en común en las respuestas.

Los invito a escuchar las 4 voces en Educacontic

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Inventamos o erramos

La facultad de Filosofía y Letras (UBA) de Argentina está repleta de carteles con la cita “inventamos o erramos” de Simón Rodriguez, maestro del otro Simón celebre de América Latina (Simón Bolivar) y ambicioso y libre pedagogo que en tiempos de independencia sabía que era necesario no copiar un sistema educativo de Europa en la región sino crear uno propio. Lamentablemente, su postura no fue la que ganó.

Chile hoy – imag compartida por Mariano Zamora en Facebook

Cuando participo del MOOC Change11, vivo una tensión como esta de la que habla Rodriguez. Siempre participar de cursos de otros países me abre la cabeza, me estimula, aprendo mucho, pero en este último estoy sintiendo fuertemente que si bien los temas que se tratan o cómo se tratan podrían ser interesantes, no hay lugar para lo que para mí es más fundamental hoy  >>Leer en el original

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Una vela enciende otra vela – Congreso de Inclusión Digital Educativa

El Congreso Internacional de Inclusión Digital Educativa organizado por el Programa Conectar Igualdad es una buena noticia. Asistí a varias conferencias y exposiciones y sobre todo anduve los pasillos y aprecie las caras de quienes estábamos allí: fue muy feliz encontrarse, charlar, pensar, compartir. Como el aula, un congreso es un espacio social que puede convertirse en un hecho pedagógico, para mí lo fue. El Programa Conectar Igualdad está generando espacios y climas de aprendizaje.

>Tener calle en el aula, nuevos espacios sociales.

Los alumnos de la escuela pública aprenden algo de lo que necesitan afuera del aula: mayormente en la calle y a los golpes.Otro tanto lo aprenden en la tele, muchas veces, justamente lo contrario a lo que necesitan ( a consumir con lo que no tienen, por ej). Frente a esto Conectar Igualdad genera un nuevo espacio social: las redes. Las que se traman en internet o las intranets. De este nuevo espacio social generado por un nuevo contexto tecnológico trató el Congreso. Cómo aprovechar al máximo esta nueva situación, qué necesidades nuevas presenta, qué conflictos, qué es necesario saber para enseñar en este contexto, qué es necesario aprender en este contexto y cómo, cómo deben ser los vínculos entre docentes, docentes y alumnos, y -en especial- cómo debe ser el vínculo entre todos y la producción de conocimiento.

foto: Ana Laura Rossaro

>Inclusión social, digital y todas


La facultad de derecho de la UBA fue el lugar elegido para hablar de las crisis y oportunidades de la educación. La necesidad de cambio, eso de lo que se viene hablando desde que se creó el sistema educativo, cobra otro sentido cuando se sale a tomar aire a una galería de columnas dóricas. Mucho de lo que se decía en las conferencias chocaba con el hormigón de la facultad: hoy el conocimiento habita espacios muy diferentes al aula magna; hoy se filtra, se esparce, se comparte y distribuye por una red desordenada y caótica.

Cuando hablamos de inclusión digital educativa se “apunta a democratizar el acceso de todos y todas a las nuevas tecnologías en el contexto educativo” para evitar nuevas marginalidades como la de “desconectado”, y también un paso más allá de la conexión: ser capaz de aprovechar ese contexto de red libre, acceder y apropiarse del conocimiento que circula en la red. Ya en un contexto de libre acceso al conocimiento la desigualdad la establece la calidad de uso, las habilidades que se tenga para aprovechar esa riqueza y, luego, la posibilidad de apropiación (brechas de acceso, uso y apropiación).

Juan Carlos Tedesco (ex ministro de educación de la nación) distinguió en su exposición dos maneras de tratar la inclusión digital, una política de inclusión digital en tanto alfabetización digital: acceso y dominio del uso de la tecnología en forma universal, y otra: la inclusión de la tecnología como dispositivo de aprendizaje, con su especificidad pedagógica. Con esto y la mención a las deficiencias de aprendizaje que se registran (los alumnos no aprenden a sumar, restar, dividir, leer y escribir como querríamos) Tedesco fue el expositor que más cerca estuvo de tocar un tema eje de la educación hoy: la inclusión básica que lograba el sistema antes (homogeneizando, haciendo que todos sepan leer y escribir) ya no está funcionando. En el proyecto 1a1sarmiento (piloto en el que participé en su primera fase) experimentamos mucho esa problemática. El acceso en tanto conexión favorece a todos pero sólo logran un uso de las nuevas tecnologías quienes pueden hacerlo; para los alumnos con situaciones de vida marginales el estímulo extra que puede suponer la conexión y el trabajo con netbooks (o la implementación de un modelo pedagógico 1a1) no alcanza. En relación a la apropiación de nuevas tecnologías sí el modelo pedagógico 1a1 puede influir y mucho pero ¿qué hacer con quiénes no se apropiaron aún de la escritura -que son una gran parte de los alumnos de las escuelas públicas-? ¿Debe renunciar la escuela media a lograr que los alumnos obtengan los aprendizajes que se esperaba obtuvieran  en el nivel primario? ¿Qué es necesario modificar del nivel medio para adaptarse a esta necesidad y resolverla?



>Peleándole a la exclusión con pizarrones, netbooks o lo que tengamos a mano


Los nuevos desafíos de la sociedad del conocimiento se suman al presente trazando un entramado imposible de controlar; marea, desconcierta y nos da tantas posibilidades como exigencias. En este contexto las aulas son el territorio de la contradicción: un orden diseñado para objetivos del pasado habitado por las necesidades del presente. Docentes y alumnos cargan con la difícil tarea de encarnar esta contradicción.

Necesitamos un próximo congreso que trabaje sobre la tensión que se plantea cuando asumimos objetivos de deserción cero e inclusión dentro de un sistema cuyas reglas y prácticas son tradicionalmente excluyentes

Dentro de una lógica excluyente, el aula 1a1 corre el riesgo de excluir de la misma manera que el modelo tradicional o incluso aún más, sólo por tratarse de una exigencia diferente. Esta tensión hoy se resuelve (positiva o negativamente) puertas adentro de las escuelas en función de la alquimia que se provoque entre población de alumnos, cuerpo docente y el impulso de la dirección. Es necesario crear estrategias de manera conjunta. Se trata de un problema de difícil solución: rectores compartiendo experiencias, docentes planteando problemáticas y aciertos, alumnos describiendo sus trayectos, podrían ayudar a construir la nueva lógica que necesitamos para que nadie se quede afuera de la educación.

>Inclusión de la boca para adentro


¿Alcanzan las netbooks para derribar barreras, dificultades y/o resistencias por parte de los alumnos? Creer que un nuevo modelo pedagógico como el 1a1 puede lograr resolver problemas que exceden lo educativo  puede derribar al propio modelo (que recién está en construcción y tiene muchas potencias que no deberíamos perdernos). Es muy difícil aprender a leer, sumar, dividir, escribir si se tiene hambre (que es lo que se ve en las escuelas de nivel medio de la ciudad de Buenos Aires, en próxima entrada trataré las vergonzosas viandas de las escuelas de Bs As, ¿es igual en otras ciudades?). Cuando hablamos de inclusión, queramos o no, este sí es un problema de la educación ya que es el sistema educativo el que contiene estas circunstancias.

>No son herramientas, es disrupción

A diferencia de los objetivos que el sistema educativo tuvo en su origen (homogeneizar para crear una nación) Nelson Pretto, docente de la Universidad Federal de Bahia, dijo “no hablar de educación en singular sino de Educaciones“. El modelo pedagógico 1a1 tiene que ver con personalizar la educación, algo que se viene tratando y varios expositores mencionaron: dejar entrar la diversidad al aula. Pretto (como George Siemens y otros) también hizo énfasis en que no se trata de nuevas maneras de hacer lo que hacíamos, o sea, herramientas que agilizan procesos, sino de la creación de nuevos espacios sociales. Para la educación esto es significativo: todos los sistemas educativos del mundo se basan en un espacio social: el aula. Tener un nuevo espacio social definitivamente es disruptivo, propone otras formas de establecer vínculos de aprendizaje.

>Educaciones emancipadoras

Fueron varios los expositores que destacaron la necesidad de empoderamiento docente. Claro que no se trata del poder autoritario del explicador que autoriza a ser el único poseedor del saber, sino poder en serio, ser productores de conocimiento. Es requisito para mejorar la educación que los docentes no sean reproductores de recetas escritas por expertos sino quienes favorezcan con su trabajo la producción de conocimiento propia y de los alumnos. Un primer paso: para que los docentes dejen de reproducir recetas hay que dejar de dárselas, y tal vez, escucharlos.

Cecilia Sagol (coordinadora de contenidos de Educ.ar) aportó formas de lograr ese cambio en el rol docente. Comentó que los contenidos del portal Educ.ar (que en 2012 llegarán a la milagrosa cantidad de 100 mil) “son unidades vivas para reutilización docente“, están allí para que los docentes se apropien de ellos, los remixen, hagan lo que quieran. Con el repositorio -en el que están trabajando- además de tener acceso fácil a todos los contenidos de Educ.ar, Pakaka y Encuentro, con un click en el botón experiencias, los docentes podrán publicar sus trabajos, algo que yo estaba esperando: no sólo bajar sino subir información. ¿Qué más se puede hacer para que quienes tienen la responsabilidad del aula puedan hacer cada vez mejor su trabajo? Con el modelo 1a1 acá tenemos mucho para explorar; poblar el aula, trabajar con equipos de docentes para que el intercambio personalizado sea posible, por ejemplo, es algo que el proyecto 1a1sarmiento puso a prueba y parece ser una buena estrategia.

En esta línea, Marisa Diaz (Directora Nacional de Gestión Educativa) dijo algo que entiendo como buena orientación “Asumimos que los docentes siempre han innovado, Conectar Igualdad se suma a esa práctica propia del docente: crear” y recrear/se. La innovación sucede en espacios de emergencia: el aula es ese espacio por excelencia. Frente a la urgencia diaria de tener que dar respuesta a las diferentes demandas de un grupo de niños o jóvenes, los docentes necesitan ser creativos. Las netbooks y el acceso al trabajo en red que posibilita Conectar Igualdad favorecen esta exigente tarea.

>Solidaridad por amor o por necesidad (no podemos solos)

Nelson Pretto provocó con “La ética hacker para la formación docente“. La ética hacker no es otra cosa que solidaridad. Él describió distintos aspectos de esta solidaridad apoyada en una red abierta y su mirada desde la educación. Dio ejemplos de conocimiento compartido como Science Commons y muchas citas de referentes en el tema. Una de mis preferidas: “nos hacen creer que copiar es robo cuando es encender una vela con otra”. Parafraseando: compartir y posibilitar conocimiento, cultura, aprendizajes, es decir, educar, es encender una vela con otra. Celebro este clima de velas encendidas.

>>Conversación en Twitter 1 septiembre:http://www.tweetdoc.org/View/22151/Congreso-Inclusi%C3%B3n-DIgital-Educativa-
>>Conversación en Twitter 2 septiembre: http://www.tweetdoc.org/View/22152/Congreso-Inclusi%C3%B3n-DIgital-Educativa-

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Deserción 0, escuela para todos: ¿Cómo educar? – propuestas de transformación

La escuela como la conocemos fue eficiente homogeneizadora. El delantal blanco es la mejor metáfora de esta voluntad y de las condiciones, reglas y objetivos de este dispositivo. Igualar puede ser borrar las diferencias o dar el mismo acceso a la educación a todos. Hoy el Estado argentino (y muchos Estados latinoamericanos) están combatiendo la desigualdad y la fragmentación con una escuela para todos: no la del delantal blanco sino la de todos los colores.(1)

Un marco legal que dicta la Educación Media Obligatoria y el plan de Asignación Universal por Hijo son dos herramientas fundamentales para que la mayoría esté en la escuela secundaria, un tramo que históricamente estaba reservado para quienes podían, ahora permite que todos puedan. El Programa Conectar Igualdad corona esta decisión entregando una netbook por alumno en escuelas de nivel medio del país, convirtiendo la inclusión en una doble ventaja: las escuelas públicas de nivel medio tienen algo que la mayoría de las escuelas privadas no.

Entonces ahora logramos una parte importante: los chicos están en la escuela. ¿Qué escuela? Este es uno de los cientos de problemas que enfrentamos hoy: la arquitectura, los reglamentos, el organigrama, los estatutos, el currículum, la formación docente, las evaluaciones… todo responde a una escuela que tenía objetivos muy distintos.

Las escuela que suma las diferencias, que con una netbook por alumno da aún más lugar para la multiplicidad, que transforma la posibilidad de una sola respuesta correcta en tantas preguntas y respuestas como alumnos haya en la clase, esa escuela debe ser otra.

En el colegio Sarmiento estamos llevando adelante un proyecto que llamamos Aula1a1. En dos cursos creamos las condiciones necesarias para que los alumnos aprendan para emprender con un equipo de docentes y ayudantes de aula, coordinadores y la netbook como herramienta que se suma a otras: conectados con la cultura contemporánea, respondiendo a necesidades que deben enfrentar en sus vidas, siendo ellos partícipes de sus proceso de aprendizaje. La labor es desmedida. Es muy trabajoso no andar por el sendero marcado y a esto se suma el hecho de estar haciendo modificaciones: la escuela tiene sus poderosos mecanismos de resistencia (en algunas épocas fueron necesarios) y expulsión-exclusión (conflicto social estructural del país, ¿del mundo?).

Adaptar un aula 1a1 como la que queremos al formato de una escuela que no la puede aceptar es la parte más compleja del conflicto. Y esto no es culpa de nadie (contamos con una rectora capaz de mover cielo y tierra para lograrlo) simplemente nos constriñen las reglas de un sistema para el cual la diferencia es algo a erradicar, el trabajo en grupo es portarse mal y la nota es el resultado de una competencia desleal en la que gana el que más sabía desde antes de llegar a la escuela.

Piscitelli usa una metáfora futbolera para describir la situación que experimentamos: continuamente se mueve el arco. A pesar de esto metemos goles, los patean los alumnos: con el cierre del primer proyecto ya estamos teniendo buenísimos resultados. Igual, urge accionar a favor de lograr cambios estructurales que hagan que una experiencia como esta pueda ser replicada. Hay que empezar a tomar nota de lo que queremos para lograrlo. Se trata de transformar la queja en diseño y crear propuestas a nivel macro necesarias para repensar el sistema. La escuela necesita manejar un espacio-tiempo proclive a la diversidad y al 1a1 que estamos queriendo desarrollar para que todos los alumnos aprendan (y todos los docentes y equipos de aula/escuela también).

  •  Asistencia, condición de regularidad: los alumnos llegan muy tarde (entran cuando quieren a clase como si no estuvieran llegando tarde) y faltan muchísimo.La escuela tradicional no tiene este problema: la llegada tarde es media falta y cuando un alumno llega a las 15 faltas los padres tienen que firmar una reincorporación por 10 faltas más. Al sobrepasar las 25 faltas el alumno se queda libre y debe rendir todas las materias en marzo. Cuando la escuela tiene una voluntad de deserción cero el objetivo es que los alumnos estén en el sistema educativo, no expulsarlos. Tomar lista es inútil. Contabilizar llegadas tarde o ausentes son una rutina que no logra que los alumnos dejen de faltar y llegar tarde. Dejarlos libres por faltas es trabajar a favor de la repitencia. Propuestas: medir positivamente. Premiar asistencia. Utilizar unidad de medida (inventada por alumnos) para ganar créditos a favor por asistencia/puntualidad. Que los alumnos establezcan a principio de año qué quieren ganar con esos créditos.
  • Hábitos de estudio y comportamiento de estudiante: la formación primaria se da en la familia, por lo tanto las diferencias de origen hacen una diferencia en el  rendimiento escolar (Bourdieu y varios han estudiado y fundamentado el tema). Visto del lado contrario a la exclusión: muchos alumnos van a la escuela sin realmente necesitarla. Un ejemplo que en la práctica puede ayudar a medir esto es la tarea: hay alumnos que la hacen, alumnos que no. Quizás muchos de los que no la hacen es por vagancia, pero me inclino a pensar que los que la hacen (los que la hemos hecho) es porque pueden. El contexto familiar puede ser favorable o no a cumplir tareas escolares fuera del contexto escolar. La escuela debería tener más horas para quienes necesitan más tiempo en la escuela porque no pueden hacer tareas escolares fuera de la escuela. Y esto no como castigo sino como posibilidad. Podría implementarse como premio a los que hacen la tarea: no necesitan quedarse en la séptima hora, en cambio quienes no hicieron tarea se quedan a hacerla con asistencia de un tutor en el colegio. Sistemas educativos de otros países tienen incluida en la caja horaria horas de estudio. 
  • Disciplina: los recursos del régimen de disciplina tradicional son un camino que paso a paso lleva a la expulsión. Si el objetivo es incluir, aplicar un sistema disciplinario que expulsa no tiene sentido y nos deja sin herramientas de regulación de la convivencia. Existen ejemplos de normas de convivencia creadas por los propios alumnos. Una disciplina bottom up. ¿Funcionan mejor? El loco Vergara implementó algo así con buenos resultados en una escuela de Mercedes, en los principios del sistema educativo. La normalización civilizadora ya no es el propósito de la escuela. La inclusión sí, desarrollo de una cultura común apreciando todas las culturas posibles, también. ¿Qué disciplina puede servirnos a todos los que habitamos la escuela para hacer posible la convivencia?
  •  Evaluación: la evaluación tradicional es individual, apunta a la obtención de una respuesta correcta (que corrobora la atención en clase ya que fue algo que dijo el profesor o constata la lectura de textos). Aprobar implica seguir en carrera dentro del sistema educativo para acceder a una acreditación que según el tramo, el país, la época, la institución que se trate, vale más o menos. Si bien existe la nota actitudinal, conceptual, el sistema de evaluación tradicional valora el resultado y no el proceso y sobretodo premia la labor individual y competitiva no la grupal y colaborativa. Para que la evaluación sea una instancia más de aprendizaje tiene que ser metacognitiva, que permita al alumno revisar lo aprendido, corregirlo, aumentarlo, ir por más. Puede servir también para enriquecerse con los aportes de otros, esto se da en evaluaciones entre pares o trabajos de grupos. La nota podría ser el promedio de las notas particulares de los integrantes de un grupo o curso, o dejar de ser nota y pasar a ser otra cosa. ¿Qué, cómo? Desde ya los boletines, calificadores y libretas de calificaciones no ayudan a que se midan y mejoren los procesos en vez de los resultados. 
  • Fragmentación social más fragmentación horaria ¿Cómo integrar los contenidos o lo aprendido en clase con un docente de puerta giratoria? Entran uno atrás de otro cada 80 minutos, sin conectar lo trabajado. Concebir otra caja horaria y en especial establecer un límite de horas para docentes y exclusividad en colegios sería fantástico. Ya se han hecho regulaciones en este sentido y no se han cumplido. El sistema está lleno de parches para lograr lo que no se logra: coordinadores, tutores, asesores. Pero de nuevo: todos estos roles no tienen instancias de encuentro que permitan integrar para los alumnos lo que sucede en cada día de su vida escolar en el nivel medio. Pregunto si esto quizás no tenga que ver con que todos esos parches suceden fuera del aula. ¿Y si tenemos un coordinador de curso dentro del aula, recibiendo docente tras docentes como hacen los alumnos? Su tarea sería ayudar a integrar, ser hilo conductor, tratar de crear las conexiones que los docentes no pueden realizar por no verse las caras y estar apurados. 
  • Interdisciplinariedad: reunión de una hora paga semanal para el equipo docente: todos los profesores juntos bajo un mismo techo. Nada más. Probemos eso. Después, vayamos por más. 

CONTINUARÁ…

Me haría muy feliz que sumaran propuestas. Estoy llena de fe.
gracias.

—-

(1)En acto aniversario del Colegio Sarmiento del viernes 27 de mayo, un ex alumno (egresado del viejo colegio Sarmiento, un colegio de elite) expresó su emoción frente al cambio de población del colegio diciendo que antes había un único color “todos vestíamos de gris”, “ahora esto es un arco iris”.

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Volteo pedagógico

Hacia la mitad de febrero, a pocos días de iniciado mi trabajo en el Colegio Sarmiento, me pasó eso que me ocurre cada tanto: una imagen del pasado me explica el presente.

Mandé este mail a Alejandro Piscitelli y Caro Gruffat, directores del proyecto AULA1a1 del Sarmiento:

Cuando era una niña mi madre quería que estuviera lista para todo y a los 9 años me mandó a volteo en el Club Aleman. Volteo son clases de equitación para chicos pero no se aprende a andar a caballo de manera tradicional sino como en el circo.


Lo interesante de ese método es que en volteo no te enseñan a andar a caballo como se debe (primero tradicionalmente para luego romper eso) sino que directamente te enseñan a hacer piruetas, te enseñan la máxima destreza de una. 


Yo no era jinete, algunas veces había andado a caballo pero en volteo andaba a caballo parada, al revés, acostada sobre el caballo, en una pata, etc.


El eje del método era la confianza: en uno mismo y en el vínculo con el caballo.


Nosotros estamos haciendo lo mismo: no es necesario aprender el contenido para después aprender a jugar con él. Vamos directamente a la pirueta, a la máxima destreza, a la habilidad. Disrupción.  


Nuestro eje también es la confianza, que ellos (los alumnos) ganen confianza en ellos mismos, en sus destrezas, y en el vínculo con su compu -el caballo- que los lleva para adelante.


Luego Alejandro hizo circular el mensaje entre el equipo de ayudantes y un compañero, Julito Alonso, me mandó la imagen que pegué en esta entrada. Gracias Julito!

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